Su detección se realiza en orina semicuantitativamente,
a través de su metabolito principal, la bezoilecgonina,
durante el uso o abuso.
Es considerada una prueba de despistaje, por lo que puede
ser necesario, en caso de obtener un resultado positivo, confirmarlo
mediante pruebas cuantitativas alternativas, como son la cromatografía
de gases (HLPC) o la espectrofotometría de masas (GC/MS).
Se deberán aplicar el criterio y juicio profesional
en la interpretación de los resultados, individualizando
el resultado cada caso según el ensayo utilizado.
La cocaína es una droga de abuso frecuente en nuestro
medio, se administra por aspiración nasal, vía
intravenosa o fumándola en su forma de base libre.
La excreción urinaria de cocaína y su metabolito
comienza a los 20 minutos de la administración intranasal.
El Instituto Norteamericano de Drogas de Abuso (NIDA) recomienda
un punto de corte de 300 ng/ml para los ensayos de tamizaje
para el metabolito de la cocaína (Federal Register,
9 de junio de 1994).
Recomendaciones:
Las muestras deberán recolectarse ante la presencia
de un testigo (del mismo sexo del paciente), con la finalidad
de descartar cualquier adulteración de la misma.
Se recomienda que la recolección de la muestra se realice
dentro de las 24 después de la posible administración
de la droga.
Técnica Utilizada:
FPIA
Rangos Referenciales:
300 ng/ml.
Instituto Norteamericano de Drogas de Abuso (NIDA)