Los Anticuerpos Antinucleares (ANA) son producidos por el
organismo.
Son dirigidos contra los núcleos de sus propias células,
debido a que las reconoce como"extrañas"
(también llamados "autoanticuerpos").
Estos circulan en la sangre de los pacientes que padecen enfermedades
autoinmunes como el Lupus Eritematoso Sistémico (LES),
Artritis Reumatoidea (AR), entre otras.
Cuando los anticuerpos, que circulan en la sangre de estos
pacientes, se ponen en contacto con los núcleos de
células preparadas especialmente (detectan anticuerpos
autoinmunes o autoanticuerpos), se pueden visualizar mediante
un microscopio, si se añade una preparación
fluorescente.
Esta observación se realiza por personal especializado.
Se pueden definir diversos patrones de fluorescencia: Homogéneo,
Moteado, Nucleolar, Centromérico, etc.
Éstos reflejan la presencia de anticuerpos antinucleares.
Los que ocasionan anticuerpos se relacionan con determinadas
enfermedades del tejido conectivo.
También se pueden encontrar resultados positivos en
algunos adultos sanos.
Recomendaciones:
En caso de evaluar enfermedades del tejido conectivo, se sugiere
complementar el estudio con otras pruebas como:
Hemograma
Velocidad de sedimentación globular (VSG)
Proteína C Reactiva (PCR)
Entre otras
Causas que pueden tener influencia sobre los resultados: